Creé esta panna cotta un domingo de mayo, cuando mi jardín rebosaba de ruibarbo y mis primeras fresas comenzaban a madurar. La idea me surgió al observar cómo estos colores complementarios armonizaban tan bien en el plato.
Este postre captura a la perfección el espíritu de la primavera con su textura sedosa y sabores equilibrados. El ruibarbo aporta un toque de acidez que despierta el paladar, mientras que las fresas suavizan el dulzor general con su dulzor natural. La menta fresca, añadida en el último momento, realza el conjunto con una frescura incomparable.
Me encanta esta receta porque se puede preparar con mucha antelación, ideal para recibir invitados sin estrés. Puedes ajustar la intensidad de la menta a tu gusto e incluso sustituir el agar-agar por gelatina si no tienes ninguna restricción vegetariana.
Para mí, esta panna cotta representa la esencia misma de la cocina de temporada: sencilla, respetuosa con los productos y llena de sabores auténticos que cuentan la historia del huerto en primavera.

Panna cotta de ruibarbo y fresa con menta fresca
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porciones11
minutos21
minutos468
kcal3
horasUna cremosa panna cotta sin gluten que combina el sabor ácido del ruibarbo con la dulzura de las fresas de primavera. La menta fresca le aporta un toque refrescante, perfecto para esta temporada.
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Ingredientes
300 g ruibarbo de
200 g fresas de
400 ml de crema líquida completa
80 gramos de azúcar blanca
2 sobres de agar-agar (4 g)
10 hojas de menta fresca
1 cucharada de miel
La ralladura de medio limón
Pasos de preparación
- Pela el ruibarbo y córtalo en trozos de 2 cm. Quita el tallo a las fresas y córtalas en cuartos.
- En una cacerola, cocine a fuego lento el ruibarbo con 30 g de azúcar durante 8 minutos a fuego medio. Reserve.
- Pica finamente 6 hojas de menta. En otra cacerola, calienta la crema con el azúcar restante y la menta picada.
- Cuando la crema esté hirviendo a fuego lento, agregue el agar-agar en un chorro constante mientras bate enérgicamente durante 2 minutos.
- Retirar del fuego, añadir la ralladura de limón y dejar reposar durante 3 minutos. Colar para retirar los trozos de menta.
- Reparte la compota de ruibarbo en 4 vasos. Vierte con cuidado la crema de menta por encima.
- Colocar en el refrigerador durante al menos 2 horas para que la panna cotta cuaje.
- Justo antes de servir, coloque las rodajas de fresa encima, rocíe con miel y decore con las hojas de menta restantes.
📝 Notas
Para desmoldar a la perfección, sumerja rápidamente la base de los vasitos en agua caliente antes de darles la vuelta sobre el plato de servir.
💡 Consejos del chef
Para un color más intenso, elige ruibarbo de color rojo intenso. Si está demasiado ácido, aumenta ligeramente la cantidad de azúcar en la compota. La panna cotta se conserva durante 48 horas en el refrigerador.
🔄 Variaciones
- Versión de cereza: sustituye las fresas por cerezas sin hueso y añade un toque de vainilla
- Versión con estragón: para un toque más sofisticado, sustituye la menta por estragón finamente picado

