Esta panna cotta se inspiró en un paseo por el mercado de primavera, donde me enamoré de los primeros racimos de ruibarbo rosa y de las fresas Gariguette que empezaban a aparecer. La idea de combinar estos dos sabores complementarios en un postre sin lactosa surgió de forma natural.
Lo que me encanta de esta receta es su equilibrio perfecto entre la dulzura cremosa de la base de crema de coco, la acidez del ruibarbo y la frescura explosiva de la menta. Juntos, crean una sinfonía de sabores que anuncia la llegada del buen tiempo.
Puedes ajustar fácilmente las proporciones a tu gusto: más fresas si prefieres algo dulce, más ruibarbo para quienes disfrutan de un toque ácido. Esta panna cotta se puede preparar con bastante antelación, lo que la convierte en un postre perfecto para ocasiones especiales.
La textura sedosa de la crema de coco es un sustituto maravilloso de la nata tradicional, e incluso aquellos más reacios a probar postres sin lactosa quedarán convencidos por esta refrescante versión primaveral.

Panna cotta de fresa y ruibarbo con menta fresca
4
porciones30
minutos10
minutos245
kcal1
hora10
minutosUna cremosa panna cotta sin lactosa que combina la dulzura de las fresas con la acidez del ruibarbo, realzada por la frescura de la menta. Un postre primaveral ligero y aromático que se deshace en la boca.
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Ingredientes
400 ml de crema de coco espesa
200 g fresas de
150 g de ruibarbo
60 gramos de azúcar
4 g de agar-agar
10 hojas de menta fresca
1 cucharada de miel
El jugo de 1/2 limón, multiplicar según la cantidad
Pasos de preparación
- Lava y quita el tallo a las fresas, luego córtalas en dados. Pela el ruibarbo y córtalo en trozos de 1 cm.
- En una cacerola, cueza a fuego lento el ruibarbo con 20 g de azúcar y zumo de limón durante 8 minutos, hasta que esté tierno.
- Añade las fresas cortadas en dados y cocina durante 2 minutos. Reserva esta compota.
- Pica finamente 6 hojas de menta. En otra cacerola, calienta la crema de coco con el azúcar restante y la menta picada.
- Cuando la crema esté hirviendo a fuego lento, incorpore el agar-agar en un chorrito fino mientras bate enérgicamente. Deje que hierva durante 2 minutos.
- Reparte la compota tibia en 4 vasos. Vierte con cuidado la crema de coco por encima.
- Colocar en el refrigerador durante al menos 3 horas para que la panna cotta cuaje.
- Justo antes de servir, decore con las hojas de menta restantes y un chorrito de miel.
📊 Información nutricional
1 ración (aprox. 180 g)
| Nutritivo | Valor |
|---|---|
| calorías | 245 kcal |
| Proteínas | 3 g |
| Carbohidratos | 28 g |
| incluyendo azúcares | 26 g |
| Lípidos | 14 g |
| incluyendo ácidos grasos saturados | 12 g |
| Fibras | 3 g |
| Sodio | 15 mg |
| Vitaminas | |
| Vitamina C | 85% de la ingesta diaria recomendada (IDR) |
| Vitamina K | 25% AJR |
| Vitamina B9 | 15% AJR |
| minerales | |
| Manganeso | 20% AJR |
| Potasio | 12% AJR |
| Calcio | 8% AJR |
* CDR = Cantidad Diaria Recomendada
📝 Notas
Para desmoldar fácilmente, enjuague rápidamente la base de los vasos con agua tibia. Esta panna cotta se conserva durante 48 horas en el refrigerador.
💡 Consejos del chef
Asegúrate de batir bien el agar-agar para evitar grumos. Si la crema de coco está demasiado líquida, usa solo la parte más espesa de la parte superior del recipiente. La compota se puede preparar el día anterior.
🔄 Variaciones
- Versión de cereza: sustituye las fresas por cerezas sin hueso
- Versión de estragón: sustituye la menta por estragón finamente picado para darle un toque más original

