La cazuela de mariscos es justo el tipo de plato que preparo cuando me apetece algo con un toque de bistró, reconfortante, pero sin pasarme toda la tarde en la cocina. La he preparado muchas veces después de un fin de semana en la playa, intentando recrear esa salsa de vino blanco rica y untuosa, con un gratinado sutil que le da el punto justo de crujiente por encima.
Lo que me encanta de este plato es el equilibrio: el marisco se sella rápidamente para conservar su textura (sobre todo las vieiras), y la salsa clásica se prepara con una base de chalota y vino blanco con caldo de pescado, espesada con un roux ligero. No es complicado, solo hay que seguir las instrucciones y evitar que el marisco se cocine demasiado.
Para mantener la receta tradicional, conservo los ingredientes básicos: champiñones, nata, un chorrito de limón y un toque de mostaza (opcional, pero le da un toque especial). Y, acorde con la temporada, añado puerro y zanahoria: aportan una textura cremosa y un dulzor que combina a la perfección con el caldo de pescado.
Puedes servirlo con arroz, puré de patatas casero o simplemente con un buen pan para mojar (que suele ser lo primero que desaparece). Y si cocinas para amigos: prepara todo con antelación, manténlo refrigerado y dora la superficie en el último momento. Quedarás impecable sin complicarte la vida.

Cazuela de mariscos
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kcal55
minutosUn guiso cremoso, perfectamente dorado, con mariscos sellados y una salsa de vino blanco espesada con caldo de pescado. Un plato reconfortante que evoca los sabores de la costa, listo en menos de una hora.
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Ingredientes
400 g variado (langostinos pelados, mejillones cocidos sin concha, aros de calamar)
200 g de vieiras
250 g de champiñones
1 puerro (la parte blanca)
1 zanahoria
2 chalotes
1 diente de ajo
20 gramos de mantequilla
1 cucharada de aceite de oliva
20 gramos de harina
15 cl de vino blanco seco
25 cl de caldo de pescado
20 cl de nata fresca (o nata líquida entera)
1 una cucharadita de mostaza de Dijon (opcional)
1 cucharada de jugo de limón
40 g queso Gruyère rallado
1 cucharada de perejil de hoja plana picado
Sal fina, pimienta recién molida
1 una pizca de pimienta de Espelette (opcional)
Pasos de preparación
- Precalienta el horno a 220 °C (si tienes grill, usa el horno convencional; de lo contrario, úsalo). Unta ligeramente con mantequilla 4 moldes individuales (o una fuente para gratinar).
- Prepara las verduras: corta finamente la parte blanca del puerro, corta la zanahoria en brunoise (cubitos pequeños), corta los champiñones en láminas. Pica finamente las chalotas y pica el ajo.
- Escurre bien el marisco. Si las vieiras son grandes, córtalas por la mitad a lo largo para que se cocinen de manera más uniforme.
- En una sartén grande, calienta el aceite de oliva con un poco de mantequilla. Dora las vieiras de 45 segundos a 1 minuto por cada lado, hasta que se doren. Sazona con sal y pimienta y colócalas en un plato (no las dejes en la sartén, ya que se seguirán cocinando).
- En la misma sartén, añade la mantequilla restante. Sofríe las chalotas y el ajo durante 1 minuto, luego agrega el puerro y la zanahoria. Cocina a fuego medio durante 5 minutos, removiendo de vez en cuando (el objetivo es que se ablanden sin que se doren).
- Agrega los champiñones y sube un poco el fuego: soltarán su agua. Cocina de 5 a 7 minutos, hasta que casi todo el líquido se haya evaporado. Sazona con pimienta.
- Desglasar con vino blanco: verterlo todo de golpe, raspar bien el fondo de la sartén y dejar reducir durante 2 o 3 minutos (queremos eliminar el alcohol y concentrarlo).
- Espolvorea la harina sobre las verduras. Mezcla durante 1 minuto: este es tu roux rápido, que espesará la salsa sin grumos.
- Vierta el caldo poco a poco sin dejar de remover (como una salsa bechamel, pero de forma más relajada). Deje que hierva a fuego lento durante 3 o 4 minutos: la salsa debe cubrir el dorso de una cuchara.
- Baja el fuego, añade la nata, la mostaza (si la usas), el zumo de limón y el perejil. Prueba y ajusta la sal y la pimienta (si el marisco ya está salado, no añadas mucha sal).
- Añade la mezcla de mariscos (langostinos, mejillones, calamares) a la salsa y calienta durante 1 o 2 minutos, solo hasta que se caliente. Retira del fuego, añade las vieiras reservadas y mezcla suavemente.
- Reparte la mezcla entre los moldes individuales. Espolvorea con queso Gruyère rallado (y una pizca de pimienta de Espelette si lo deseas).
- Hornear durante 6 a 8 minutos, el tiempo justo para que se doren y burbujeen los bordes. Servir inmediatamente, bien caliente.
📊 Información nutricional
1 ración (aprox. 360 g)
| Nutritivo | Valor |
|---|---|
| calorías | 494 kcal |
| Proteínas | 35 g |
| Carbohidratos | 22 g |
| incluyendo azúcares | 7 g |
| Lípidos | 22 g |
| incluyendo ácidos grasos saturados | 13 g |
| Fibras | 3 g |
| Sodio | 980 mg |
| Vitaminas | |
| Vitamina B12 | 170% de la CDR |
| Vitamina B3 | 45% AJR |
| Vitamina A | 35% AJR |
| minerales | |
| Selenio | 95% de la CDR |
| Zinc | 25% AJR |
| Fósforo | 40% AJR |
* CDR = Cantidad Diaria Recomendada
📝 Notas
Si se prepara con antelación: prepare el relleno y la salsa, colóquelos en moldes individuales, cúbralos con film transparente y refrigérelos. Justo antes de servir, añada el queso y gratine durante 10 a 12 minutos (hasta que esté bien caliente).
💡 Consejos del chef
La clave está en cocinar las vieiras: un sellado rápido y luego terminarlas suavemente en el horno. Y para una salsa perfectamente suave: espolvorear harina sobre las verduras y luego añadir el caldo poco a poco para evitar grumos.
🔄 Variaciones
- Sin alcohol: sustituir el vino blanco por 5 cl de zumo de limón diluido con 10 cl de caldo de pescado y dejar reducir durante 1 minuto.
- Para un sabor más yodado: agregue 1 cucharada de concentrado de mariscos (o una pizca de pimentón ahumado) a la salsa junto con la crema.

