Esta receta de tartaleta es muy especial para mí porque pone de relieve las alcachofas de Jerusalén, una verdura ancestral que a menudo se pasa por alto. Descubrí esta combinación en un mercado de invierno, donde un horticultor apasionado me dejó probar sus alcachofas de Jerusalén crudas: su sutil sabor a alcachofa y avellana me inspiró de inmediato para crear esta tartaleta.
La combinación de la cremosidad y dulzura de la alcachofa de Jerusalén cocida, el crujido de las nueces y el toque picante de la lechuga de cordero crea un equilibrio perfecto en el paladar. Estas tartaletas son un elegante entrante que sorprenderá gratamente a sus invitados, además de ser muy fáciles de preparar.
Desde el punto de vista nutricional, las alcachofas de Jerusalén son un tesoro: ricas en inulina (excelente para la salud intestinal), potasio y hierro. Combinadas con los ácidos grasos omega-3 de las nueces y las vitaminas de la lechuga de cordero, esta combinación ofrece tanto placer como beneficios para la salud.
Puedes adaptar esta receta a tu gusto: sustituye las nueces por avellanas, añade un toque de miel a la nata para darle un dulzor extra o varía las hierbas con rúcula o brotes de espinaca.

Tartaletas de alcachofa de Jerusalén con nueces y lechuga de cordero
4
porciones30
minutos40
minutos300
kcal1
hora10
minutosTartaletas crujientes rellenas de una suave crema de alcachofa de Jerusalén, realzadas con nueces y lechuga de cordero fresca. Un entrante refinado que revela todo el delicado sabor de esta verdura de invierno a menudo olvidada.
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Ingredientes
4 Bases individuales para tartaletas listas para hornear
400 g de alcachofas de Jerusalén
60 g de nueces
80 g lechuga de cordero
100 ml de crema líquida completa
2 huevos
1 chalote
1 cucharada de aceite de nuez
1 cucharada de vinagre de sidra de manzana
30 g queso parmesano rallado
Sal, pimienta blanca
Nuez moscada
Pasos de preparación
- Precalienta el horno a 180 °C. Pincha las bases de las tartaletas y hornéalas a ciegas durante 8 minutos.
- Pele las alcachofas de Jerusalén y córtelas en trozos. Cuézalas durante 15 minutos en agua hirviendo con sal hasta que estén tiernas.
- Mientras tanto, pique finamente la chalota y triture ligeramente las nueces.
- Escurre las alcachofas de Jerusalén y mézclalas con la nata y la chalota hasta obtener una pasta homogénea. Deja enfriar durante 5 minutos.
- Incorpora los huevos uno a uno al puré de alcachofas de Jerusalén, y luego el queso parmesano. Sazona con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
- Reparte esta mezcla entre las bases de tartaleta precocidas. Hornea durante 12 minutos hasta que la superficie esté dorada.
- Prepara la ensalada: mezcla el aceite de nuez y el vinagre, sazona. Lava y seca la lechuga de cordero.
- Sirva las tartaletas calientes, acompañadas de la ensalada de lechuga de cordero y espolvoreadas con nueces picadas.
📝 Notas
Las alcachofas de Jerusalén pueden causar hinchazón en algunas personas. Si no las consume habitualmente, comience con pequeñas cantidades. Conservación: Estas tartaletas se recalientan muy bien en el horno al día siguiente.
💡 Consejos del chef
Elige alcachofas de Jerusalén firmes y sin imperfecciones. Si lo prefieres, puedes pelarlas después de cocinarlas. La crema se puede preparar el día anterior y calentarla suavemente antes de añadir los huevos.
🔄 Variaciones
- Versión vegana: sustituye los huevos por 2 cucharadas de harina de garbanzos y omite el queso parmesano
- Versión otoñal: añade unas manzanas cortadas en dados a la ensalada de lechuga de cordero

