La pata de pintada en salsa es mi plato favorito para reconfortarme cuando me apetece auténtica cocina francesa sin tener que pasarme toda la tarde en la cocina. La pintada tiene un sabor un poco más delicado y distintivo que el pollo, y con una salsa de vino blanco bien reducida, se obtiene un plato realmente generoso, perfecto para mojar.
Durante mucho tiempo, lo preparé a ojo, hasta que me decidí por un método sencillo: primero, se doran bien los muslos (ahí es donde se concentra el sabor), luego se sofríen los aromáticos, se desglasa con vino blanco y se deja cocer a fuego lento el tiempo justo. Los champiñones le dan un toque terroso, las zanahorias un dulzor natural y una salsa más rica. Huele de maravilla en la cocina y al instante te sientes como en un plato de domingo… incluso un martes.
Me encanta esta combinación de zanahoria, champiñones y tomillo, ideal para esta época del año: es un clásico, siempre un acierto, y se mantiene ligera si se ajusta la cantidad de crema. Nutricionalmente, aporta una buena porción de proteína, algunas verduras y una salsa rica pero equilibrada (espesada principalmente por reducción).
Si quieres personalizar esta receta: mantén los pasos básicos (dorar, desglasar y cocer a fuego lento), y ajusta la consistencia de la salsa al final de la cocción. ¿Más espesa? Redúcela un poco más. ¿Más líquida? Añade un chorrito de nata. Y lo más importante: pruébala, añade sal al final y sírvela con algo que absorba bien la salsa (puré de patatas, pasta fresca, arroz).

Muslo de pintada en salsa
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minutosLos muslos de pintada se doran bien y luego se cuecen a fuego lento en vino blanco con champiñones y zanahorias. La salsa se reduce suavemente y queda espesa y untuosa, justo como nos gusta.
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Ingredientes
4 Muslos de gallina de Guinea (aprox. 900 g a 1 kg)
250 g de champiñones (o setas marrones), laminados
2 zanahorias (aprox. 200 g), cortadas en medias lunas
1 cebolla amarilla, cortada en rodajas finas
2 dientes de ajo picados
20 cl de vino blanco seco
20 cl de caldo de pollo
15 cl de nata fresca entera (o nata líquida entera)
1 cucharada de mostaza de Dijon
20 gramos de mantequilla
1 cucharada de aceite (de girasol o de oliva)
1 cucharada de harina
1 ramita de tomillo
1 hoja de laurel
sal fina
Pimienta negra
Instrucciones
- Saca los muslos de gallina de Guinea del refrigerador 10 minutos antes para que se atemperen. Sazónalos con sal y pimienta por ambos lados.
- En una sartén grande, calienta el aceite y la mantequilla a fuego medio-alto. Coloca los muslos de pollo con la piel hacia abajo y dóralos bien durante 5 a 6 minutos sin moverlos demasiado. Dales la vuelta y dóralos durante otros 3 a 4 minutos. Pásalos a un plato.
- Baja el fuego a medio. Agrega la cebolla y las zanahorias a la sartén. Sofríe durante 4 minutos, raspando el fondo para despegar los restos dorados (ahí es donde reside el sabor). Agrega el ajo y cocina durante 30 segundos.
- Añade los champiñones. Deja que suelten su agua y recuperen un color claro, de 5 a 6 minutos. Sazona ligeramente con sal (solo un poquito, la salsa se reducirá).
- Espolvorea la harina sobre las verduras. Mezcla durante 1 minuto: esto ayudará a que la salsa se adhiera bien sin convertirse en una salsa bechamel.
- Desglasar con vino blanco: verterlo todo de golpe y raspar bien el fondo. Dejar hervir durante 2 minutos para que se evapore el alcohol.
- Añade el caldo, el tomillo y la hoja de laurel. Vuelve a colocar los muslos (con sus jugos) en la sartén. Tapa parcialmente y cocina a fuego lento durante 18 a 20 minutos, dándoles la vuelta a la mitad del tiempo de cocción.
- Retire los muslos de pollo y manténgalos calientes. Retire el tomillo y la hoja de laurel. A fuego lento, añada la mostaza y luego la crema. Remueva y deje reducir de 3 a 5 minutos, hasta que la salsa espese lo suficiente como para cubrir el dorso de una cuchara. Pruebe y ajuste la sazón con sal y pimienta.
- Vuelve a sumergir los muslos de pollo en la salsa durante 1 minuto para que se impregnen bien. Sírvelos calientes, con la salsa y las verduras por encima.
📊 Información nutricional
1 ración (aprox. 360 g)
| Nutritivo | Valor |
|---|---|
| calorías | 604 kcal |
| Proteínas | 39 g |
| Carbohidratos | 17 g |
| incluyendo azúcares | 6 g |
| Lípidos | 39 g |
| incluyendo ácidos grasos saturados | 18 g |
| Fibras | 3 g |
| Sodio | 720 mg |
| Vitaminas | |
| Vitamina B3 | 70% de la ingesta diaria recomendada (IDR) |
| Vitamina B6 | 55% AJR |
| Vitamina B12 | 45% AJR |
| minerales | |
| Fósforo | 55% AJR |
| Selenio | 45% AJR |
| Zinc | 30% AJR |
* CDR = Cantidad Diaria Recomendada
📝 Notas
Si la salsa parece demasiado espesa, añádele un chorrito de caldo caliente. Si está demasiado líquida, déjala reducir sin tapar durante 2 o 3 minutos más, removiendo de vez en cuando.
💡 Consejos del chef
Para una piel aún más crujiente, seca bien los muslos de pollo con papel de cocina antes de sellarlos. Y para una salsa suave, cocínala a fuego lento: si hierve con fuerza, la crema puede volverse grasosa.
🔄 Variaciones
- Sin nata: sustituya la nata por 10 cl adicionales de caldo y déjelo reducir un poco más para obtener una salsa espesa.
- Para un sabor más intenso: añade 1 cucharadita de pasta de tomate al freír las verduras, justo antes de añadir la harina.

