Le tengo un cariño especial a este plato porque cumple exactamente con lo que espero de una buena receta para el día a día: bacalao que se mantiene jugoso, una salsa con mucho sabor y sin complicaciones.
La primera vez que probé esta receta fue en una pequeña brasserie donde la salsa de chorizo llegó bien cubierta, ligeramente anaranjada, con ese aroma ahumado que inmediatamente realza el sabor del pescado.
La recreé en casa manteniendo el espíritu "clásico": base de cebolla y ajo, chorizo, tomate, crema, y dejas que la sartén haga el trabajo.
¡La clave está en cocinar el bacalao! El objetivo es que quede dorado: séllalo suavemente, rocíalo con su jugo y deja de cocinarlo antes de que se deshaga. Mientras tanto, la salsa se cuece a fuego lento en la misma sartén: cuando el chorizo suelte su grasa, desglasa con vino blanco (que equilibra los sabores), reduce con tomate y termina con crema.
El resultado: una salsa corta y bien compacta que se adhiere al dorso de la cuchara.
Para darle un toque de temporada (y una textura extra), lo sirvo con un salteado rápido de calabacín y pimiento rojo, ligeramente dorados, y un poco de perejil. Se mantiene la esencia del plato, aporta frescura y constituye una comida completa sin añadir tiempo extra.
Si lo prefieres más picante o más suave, simplemente ajusta la cantidad de chorizo (suave o picante). La receta funciona a la perfección así, ¡y puedes prepararla de nuevo sin dudarlo!
PD: Ahora se ha convertido en uno de mis "clásicos de la casa".

Bacalao con salsa de chorizo
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minutosBacalao perfectamente cocinado , una fragante salsa cremosa de tomate y chorizo , y algunas verduras asadas para un toque dulce y caramelizado. Un plato sencillo y generoso, lleno de carácter sin resultar pesado
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Ingredientes
4 Lomo de bacalao (aprox. 160 g cada uno)
120 g chorizo (suave o picante), cortado en cubos pequeños.
1 cebolla amarilla (aprox. 120 g cada una), cortada en rodajas finas
2 dientes de ajo picados
1 pimiento rojo (aprox. 180 g cada uno), en rodajas
1 Calabacín (aprox. 250 g cada uno), cortado en medias lunas
200 g triturados (enlatados o frescos)
180 ml de crema líquida completa
80 ml de vino blanco seco
2 cucharadas de aceite de oliva (aprox. 10 g por cucharada)
15 g de mantequilla
1 cucharadita de pimentón ahumado
1 cucharada de jugo de limón
2 cucharadas de perejil de hoja plana picado
sal fina, pimienta
Pasos de preparación
- Prepara todo antes de encender el horno: pica finamente la cebolla, tritura el ajo y corta el chorizo en dados. Corta el pimiento en tiras y el calabacín en medias lunas. Seca los filetes de bacalao con papel de cocina y sazona ligeramente con sal y pimienta.
- Calienta una cucharada de aceite de oliva en una sartén grande. Agrega el pimiento y el calabacín, sazona con sal y sofríe durante 7 a 9 minutos a fuego medio-alto: deben estar dorados pero aún crujientes. Pásalos a un plato y reserva.
- En la misma sartén (sin lavarla), añade el chorizo a fuego medio. Deja que suelte su grasa durante 2 o 3 minutos, removiendo de vez en cuando. Luego añade la cebolla y sofríe durante 4 minutos hasta que esté transparente.
- Añade el ajo y el pimentón ahumado, remueve durante 30 segundos (hasta que desprendan aroma). Desglasa con el vino blanco, raspando el fondo de la sartén, y deja que se reduzca durante 2 o 3 minutos.
- Añade los tomates picados. Cocina a fuego medio durante 5 minutos para que la salsa se reduzca ligeramente. Incorpora la nata, remueve y cocina a fuego lento durante 3 o 4 minutos: la salsa debe cubrir el dorso de una cuchara. Prueba y ajusta la sal (el chorizo ya es bastante salado) y la pimienta. Añade el zumo de limón para realzar los sabores.
- Baja el fuego y mantén la salsa caliente. En otra sartén (o después de pasar la salsa), derrite la mantequilla con la cucharada restante de aceite de oliva a fuego medio.
- Coloca los filetes de bacalao en la sartén. Cocina de 3 a 4 minutos con la parte de presentación hacia abajo, sin moverlos, y luego dales la vuelta con cuidado. Continúa cocinando de 2 a 4 minutos más, según el grosor, rociándolos con mantequilla. El centro debe quedar nacarado y desmenuzarse fácilmente en grandes pétalos.
- Remueva las verduras en la salsa durante 1 minuto para calentarlas. Para servir: coloque las verduras sobre una base de pan, cubra con el bacalao y báñelo generosamente con la salsa de chorizo. Decore con perejil picado.
📊 Información nutricional
1 porción (aprox. 400 g)
| Nutritivo | Valor |
|---|---|
| calorías | 516 kcal |
| Proteínas | 43 g |
| Carbohidratos | 14 g |
| incluyendo azúcares | 8 g |
| Lípidos | 31 g |
| incluyendo ácidos grasos saturados | 14 g |
| Fibras | 3 g |
| Sodio | 780 mg |
| Vitaminas | |
| Vitamina B12 | 110% de la CDR |
| Vitamina C | 95% de la CDR |
| Vitamina A | 35% AJR |
| minerales | |
| Selenio | 95% de la CDR |
| Fósforo | 55% AJR |
| Potasio | 25% AJR |
* CDR = Cantidad Diaria Recomendada
📝 Notas
Si la salsa de bacalao parece demasiado salada (dependiendo del chorizo), un toque de limón y un poco más de tomate suelen ser suficientes para reequilibrarla sin ahogarla en nata.
💡 Consejos del chef
Para obtener un bacalao tierno, mantenga el fuego moderado y deje de cocinar en cuanto el pescado se desmenuce en grandes tiras nacaradas.
Para obtener una salsa espesa, déjela cocer a fuego lento durante unos minutos después de añadir la nata: porque espesará de forma natural con la reducción y la grasa del chorizo.
🔄 Variaciones
- Bacalao con chorizo suave: conserve el pimentón ahumado, pero añada una pizca de pimienta de Espelette para darle un toque picante ligero.
- Receta más ligera: sustituya la nata espesa por nata ligera, reduciendo un poco más la base de tomate y vino para obtener una salsa que se adhiera al bacalao.

