La primera vez que oí hablar de los Curbelets, me los pronunciaron con acento: «Curbélets». Y entonces supe que estaba inmerso en la cocina tradicional del Tarn, esa que se disfruta a la hora del té, acompañada de un café o un té.
Esta especialidad de la región de Tarn es uno de esos postres sencillos pero increíblemente deliciosos: finos gofres, casi como obleas, cocinados hasta que estén dorados y enrollados inmediatamente en pequeños tubos. Son crujientes, perfectamente secos y se conservan muy bien… si nadie se los come antes.
En el plano cultural, a menudo nos encontramos con la idea de que el nombre proviene del occitano "Curbel" (o una raíz similar), que evoca el acto de doblar/enrollar: encaja perfectamente con la forma.
En la cocina occitana, estas pequeñas cosas sencillas dicen mucho: huevos, mantequilla, un poco de harina, azúcar… y, sobre todo, una técnica.
He perfeccionado bastante mi técnica viendo y leyendo explicaciones claras sobre los fundamentos de la cocina, especialmente las del chef Simon, porque todo se reduce al grosor y al tiempo de cocción.
Aquí les presento mi versión de la receta tradicional, la cual he mejorado: aromatizada con ralladura de naranja y un toque de vainilla, con un pequeño toque de temporada gracias a la miel (en lugar de parte del azúcar) y la naranja.
La clave está en la cocción: hay que conseguir un gofre muy fino y completamente seco, y enrollarlo mientras aún esté caliente y flexible. Tras enfriarse, se vuelve crujiente y conserva su forma.
Puedes comerlas solas, bañarlas en chocolate o servirlas con compota. Pero, sinceramente, a la hora del té, así sin más, cumplen su función a la perfección: sencillas, frescas y ¡terriblemente adictivas!

Curbelitos de miel
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minutosUna receta de Curbelets (o Curbélets) de la región de Tarn: obleas muy finas y secas, enrolladas en forma de tubo, perfectas para la merienda o la hora del té. Una especialidad de Tarn que parece sencilla sobre el papel, pero que requiere cierta destreza con la gofrera.
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Ingredientes
2 huevos (aprox. 55 g por unidad sin cáscara)
80 g de azúcar
25 g de miel (de manantial o de acacia)
90 g engrasar de mantequilla sin sal, derretida + un poco más para
110 g de harina de trigo (T45 o T55)
1 una pizca de sal fina
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
La ralladura fina de 1 naranja (ajustar según sea necesario)
1 cucharada de jugo de naranja
1 Una cucharada de agua de azahar (opcional)
Pasos de preparación
- Derrite la mantequilla suavemente y déjala enfriar (debe estar líquida, no caliente).
- En un bol, bate los huevos con el azúcar, la miel y una pizca de sal, solo hasta que se mezclen (no es necesario que quede completamente blanco).
- Añade la vainilla, la ralladura de naranja, el zumo de naranja y, si lo deseas, agua de azahar.
- Incorpora toda la harina de una vez y mezcla hasta obtener una masa suave.
- Vierta la mantequilla tibia derretida en un chorrito fino mientras mezcla: la masa debe quedar suave y ligeramente untable. Déjela reposar durante 10 minutos a temperatura ambiente (mientras la harina se hidrata y la waflera se calienta).
- Calienta la plancha para gofres de placa fina (idealmente una plancha para obleas). Engrásala ligeramente con una toalla de papel untada con mantequilla: demasiada grasa hará que se frían demasiado y se espesen.
- Coloca una cucharadita de masa (haz una prueba primero: la masa debe extenderse formando un disco fino). Cierra y cocina hasta que esté dorado, casi crujiente: así conseguirás unos Curbelets secos y crujientes.
- Retira el gofre fino del horno en cuanto esté listo. Actúa con rapidez: enróllalo inmediatamente alrededor del mango de una cuchara de madera (o un rodillo pequeño) formando un tubo, apretándolo con fuerza sin que se rompa. Manténlo así de 5 a 10 segundos, hasta que se endurezca.
- Colóquela sobre una rejilla para que se enfríe por completo. Repita el proceso con la masa restante, engrasándola ligeramente si es necesario.
- Déjelas secar al aire durante 15 minutos sobre una rejilla antes de guardarlas: quedarán aún más crujientes.
📊 Información nutricional
1 ración (aprox. 4 alcachofas, ~80 g)
| Nutritivo | Valor |
|---|---|
| calorías | 392 kcal |
| Proteínas | 6 g |
| Carbohidratos | 42 g |
| incluyendo azúcares | 23 g |
| Lípidos | 22 g |
| incluyendo ácidos grasos saturados | 13 g |
| Fibras | 1g |
| Sodio | 105 mg |
| Vitaminas | |
| Vitamina A | 14% AJR |
| Vitamina B2 | 18% AJR |
| Vitamina E | 7% AJR |
| minerales | |
| Fósforo | 14% AJR |
| Selenio | 20% AJR |
| Hierro | 7% AJR |
* CDR = Cantidad Diaria Recomendada
📝 Notas
Guarda los Curbelets en una lata de metal a temperatura ambiente durante 5 a 7 días. Si se ablandan, introdúcelos en un horno a 150 °C durante 4 minutos y luego déjalos enfriar sobre una rejilla.
💡 Consejos del chef
El secreto está en que sean finos y de un color marrón dorado intenso: cuanto más pálidos, más blandos. Si se rompen, suele ser porque se han enfriado 10 segundos de más: enróllalos en cuanto salgan de la gofrera.
Para preparar Curbelets de forma habitual, como en Tarn y sus alrededores, pese la primera tanda de masa que funcione (normalmente de 12 a 18 g, dependiendo de la gofrera) y mantenga la misma cantidad.
🔄 Variaciones
- Receta de la versión de chocolate: sumerja un extremo de los Curbelets en 120 g de chocolate negro derretido y déjelos enfriar sobre papel de horno.
- Receta con anís: sustituye la ralladura de naranja por media cucharadita de anís verde molido en tus Curbelets (o unas pocas semillas trituradas) para obtener un auténtico sabor del suroeste.

